En Comunicación

Comunicar sostenibilidad no es una obligación para administraciones públicas ni para organizaciones empresariales. La obligación en estos tiempos pasa por gestionar la sostenibilidad de cada ámbito público o privado para, entre todo el tejido social y empresarial, generar ese círculo virtuoso necesario para proteger nuestro planeta y alcanzar el Horizonte 2030 en las mejores condiciones. Pero en este punto, cabe preguntarse: ¿será suficiente? ¿Las empresas e instituciones se bastarán para generar este círculo virtuoso? ¿Y las personas? ¿Y la masa crítica necesaria para facilitar la acción desde el ámbito más personal?

La contestación a todas estas preguntas es clara y se responde fácilmente: es vital comunicar sostenibilidad. ¿Por qué? Por varias razones que resumo en dos. Una: o sumamos las implicaciones personales a las institucionales y empresariales o nos quedaremos muy cortos y no se podrá generar la suficiente masa crítica de cara a provocar una llamada a la acción lo suficientemente potente para completar el necesario círculo virtuoso en torno a la sostenibilidad. Y dos: comunicar la sostenibilidad implica destacar fortalezas, diferencias, competitividad y compromiso con nuestro territorio por parte de las instituciones y empresas.

Sin esa comunicación se antoja difícil implicar a la ciudadanía. Es necesario ejemplarizar. En este sentido, comunicar sostenibilidad nos mejora como conjunto de personas, empresas e instituciones unidos por un objetivo común, que no es otro que el de dejar a nuestros hijos un mundo mejor.

Por lo tanto, parece obvio que comunicar sostenibilidad se ha convertido en una oportunidad. Siempre que se conciba desde la profesionalidad, el rigor y la experiencia y se huya del sensacionalismo, comunicar sostenibilidad supone potenciar relatos que aúnan esfuerzos, generan participación ciudadana, persiguen objetivos alcanzables que antaño se tildaban de utopías y se dejan de lado debates y posiciones negacionistas para poner todos los esfuerzos en enmarcar y enfocar sobre aquellos logros que como sociedad merecen la pena.

Desde Imedes hace más de 30 años que pasamos de gestionar sostenibilidad a también comunicarla y provocar que otros se suban al tren desde el convencimiento y la motivación. El objetivo: provocar que otras instituciones, empresas y personas también se suban a este tren cada vez con más pasajeros para generar esa masa crítica que haga funcionar a pleno rendimiento el circulo virtuoso que necesita de la colaboración e implicación de todos.

En definitiva, comunicar sostenibilidad sí se ha convertido en una obligación para empresas e instituciones. De hecho, la sostenibilidad se ha convertido en uno de los temas más importantes de la agenda pública, muchos medios de comunicación empiezan a publicar sus especiales sobre sostenibilidad y las empresas cada vez en mayor medida trabajan sus propias memorias de sostenibilidad. La masa crítica aumenta día a día y el círculo virtuoso gana fuerza. Pero esto acaba de empezar. Bienvenid@s al tren.

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