La comunicación en la red de comercio local de perecederos: el primer paso hacia la orgánica

Carnicerías, fruterías, ultramarinos… son los establecimientos de visita obligada a la hora de plantear una comunicación eficiente en materia de recogida selectiva de orgánica.

Los puntos de venta al detall de alimentos perecederos son el centro neurálgico (además de las cocinas domésticas) de la recogida selectiva. Y esto se debe a dos motivos; por un lado porque se trata de espacios donde se generan muchos desperdicios dada la pronta caducidad de muchos alimentos. Por otro lado, están las herramientas de defensa que han generado ante las grandes superficies: la proximidad con el cliente y género de calidad. Este aspecto refuerza, no solo un asentamiento del minorista en su entorno clientelar, sino la percepción de frescura y cotidianeidad.

En este clima de confianza, la comunicación se torna amable y directa con lo que resulta comunicativamente un entorno muy propicio donde dirigir nuestros mensaje, alcanzando así dos targets relacionados en un mismo espacio: ciudadanía y grandes generadores.

Desde Imedes, colaboramos con los municipios para fomentar buenas prácticas ambientales como la recogida selectiva de materia orgánica en los hogares. Pero el paso previo son los comercios locales. Catarroja lo tiene claro, este mes pone en marcha su nuevo servicio de recogida selectiva y lo primero es lo primero: los grandes generadores.